El inicio de julio trae una nueva tanda de aumentos que volverán a presionar el presupuesto de los hogares. Transporte público, medicina prepaga, alquileres, tarifas de luz, gas y agua, además de las cuotas de los colegios privados, registrarán incrementos que comenzarán a reflejarse en los próximos días.
La mayoría de estos ajustes toma como referencia la inflación de mayo, que fue del 2,1% según el Indec, aunque algunos responden a actualizaciones contractuales o decisiones del Gobierno. De esta manera, el séptimo mes del año comienza con un escenario de mayores costos para las familias.
Entre los rubros que sufrirán modificaciones figuran el boleto del transporte público, las cuotas de las empresas de medicina prepaga, los contratos de alquiler con actualización vigente y las tarifas de los principales servicios públicos. A estos incrementos también se suman los aranceles de los establecimientos educativos privados en varias jurisdicciones.
Con este panorama, julio se perfila como un mes de nuevos ajustes que obligarán a reorganizar los gastos cotidianos y a recalcular el presupuesto familiar para afrontar el impacto de las subas.