El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reconoció que la actividad económica registró una caída durante el tercer trimestre de 2026, aunque consideró que el retroceso respondió principalmente a factores puntuales que podrían revertirse en los próximos meses.
Así lo indicó en su informe de política monetaria publicado este jueves, donde anticipó una recuperación del Producto Bruto Interno (PBI) durante el último trimestre del año, una vez que se normalice la actividad agropecuaria y pierdan efecto los acontecimientos que impactaron negativamente sobre la economía.
«Para el cuarto trimestre se prevé una recuperación del PBI luego de la caída del tercer trimestre», señaló el organismo. En ese sentido, sostuvo que la actividad podría registrar un crecimiento significativo durante los últimos meses de 2026.
Los factores que explican la desaceleración
Al analizar las causas del menor dinamismo económico, el BCRA identificó un escenario internacional menos favorable, caracterizado por una mayor inflación global, un ritmo de crecimiento más lento de los principales socios comerciales de la Argentina y tasas de interés más elevadas.
En el plano local, también mencionó la normalización de la actividad agropecuaria luego de las cosechas récord de trigo, maíz y girasol, que habían impulsado los niveles de producción en períodos anteriores.
A estos factores se sumaron distintos acontecimientos transitorios que afectaron a la industria, la construcción y el comercio. Entre ellos, el informe destacó las interrupciones en el suministro de gas por redes a establecimientos industriales y las intensas lluvias y nevadas registradas en distintas regiones del país.
Pese a este escenario, el organismo remarcó que las actividades vinculadas con las exportaciones mantuvieron un desempeño positivo. En particular, señaló a la minería, el agro y la pesca como los sectores que mostraron mayor dinamismo.
La situación de la industria y las perspectivas de crecimiento
En relación con la actividad industrial, el Banco Central describió un proceso de reconversión productiva, en el que las empresas y ramas económicas con mayor dependencia de la protección comercial continúan mostrando retrocesos.
Como ejemplo, indicó que estos sectores registraron una caída interanual del 9% en agosto de 2026.
Sin embargo, la entidad proyectó que el crecimiento económico podría consolidarse en el mediano plazo, impulsado por la expansión de actividades estratégicas como el agro, la minería, la producción de hidrocarburos y las industrias con capacidad exportadora.
Según el informe, el desarrollo de estos sectores podría extenderse progresivamente al resto de la economía y generar un mayor nivel de actividad.
Las reformas que el BCRA considera claves
Por último, el organismo vinculó sus perspectivas de crecimiento con una serie de cambios normativos y medidas económicas orientadas a promover las inversiones, la actividad productiva y el empleo.
Entre las iniciativas mencionadas aparecen la reforma laboral, el Régimen de Incentivos para Medianas Inversiones (RIMI), los Fondos de Asistencia Laboral, la Ley de Presunción de Inocencia Fiscal y la Ley de Glaciares.
También incluyó el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y la simplificación de las regulaciones del mercado de capitales.
De esta manera, el Banco Central sostuvo que, pese al retroceso registrado durante el tercer trimestre, espera una recuperación de la actividad hacia el cierre de 2026 y una mayor expansión económica en el mediano plazo.