A dos décadas del estreno original, la secuela de El diablo viste de Prada —conocida en Latinoamérica como “El diablo viste a la moda”— debutó con un éxito contundente en los cines de todo el mundo.
Durante su primer fin de semana, la película recaudó 77 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, mientras que a nivel internacional alcanzó los 156,6 millones. De esta manera, superó los 200 millones de dólares globales en tiempo récord, impulsada en gran parte por el público femenino.
El film se posicionó cómodamente en el primer lugar de la taquilla, desplazando a Michael, que quedó en segundo puesto. A pesar de ello, el biopic musical mostró un buen desempeño en su segunda semana, con una caída moderada del 44% en su recaudación.