En una iniciativa que apuesta a la formación y la reinserción social, tres mujeres detenidas en la Unidad 50 de Batán, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense, serán protagonistas de un programa de capacitación dirigido a sus propias compañeras de encierro.
A partir de enero, las internas asumirán el rol de formadoras en distintos oficios, entre ellos orfebrería, moza–camarera y pintura sobre óleo. La propuesta busca generar herramientas concretas de aprendizaje que puedan ser útiles tanto durante la estadía en la unidad como al momento de recuperar la libertad.
Los cursos estarán destinados a un grupo de 15 alumnas y se desarrollarán a lo largo de diez encuentros que combinarán contenidos teóricos y prácticos. Según lo previsto, la experiencia se repetirá durante febrero, ampliando así el alcance de la iniciativa dentro del establecimiento.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de la Dirección Nacional de Adultos Mayores y del Centro Integral de la Memoria G.A.M.A, organismos que brindan respaldo institucional y apoyo en la implementación de las actividades.
Además, las internas capacitadoras recibirán los materiales necesarios para llevar adelante las clases y debieron presentar previamente un proyecto detallando la dinámica de enseñanza, contenidos y objetivos de cada taller.
La propuesta se enmarca en políticas orientadas a la inclusión y la generación de oportunidades, promoviendo la educación y el trabajo como herramientas clave para la reconstrucción de proyectos de vida dentro y fuera del contexto penitenciario.