La Unidad 50 de Batán continúa promoviendo el acceso a la educación y la formación en oficios mediante propuestas destinadas a personas privadas de la libertad, con el objetivo de fortalecer sus herramientas para la futura inclusión social y laboral.
En ese marco, semanas atrás finalizó el curso trimestral «Gestión, reciclado y reutilización de residuos textiles», del que participaron y egresaron 14 estudiantes. La capacitación permitió incorporar conocimientos sobre el aprovechamiento responsable de materiales textiles, el reciclado y la reutilización, además de fomentar prácticas sustentables y habilidades con potencial salida laboral.
También concluyó, el pasado 19 de junio, el curso «Formación de acompañantes en el abordaje de las violencias por razones de género», aprobado por cinco alumnas. La propuesta brindó herramientas para la comprensión, prevención y acompañamiento de situaciones de violencia por motivos de género, desde una perspectiva de derechos y con espacios de reflexión e intercambio.
Ambas iniciativas fueron posibles gracias al trabajo articulado entre la Coordinación de Formación Técnica y Oficios de la Unidad 50, a cargo de Natalia Ávila, y el Centro de Formación Laboral N.º 408 de Mar del Plata, en conjunto con los Centros de Formación Laboral N.º 402 y N.º 416. La planificación conjunta permitió desarrollar estas capacitaciones y reafirmó el compromiso de las instituciones con la educación en contextos de encierro.
La articulación entre los organismos involucrados busca garantizar el derecho a la educación, ampliando el acceso a trayectos formativos de calidad que contribuyan al desarrollo de capacidades, la construcción de proyectos de vida y la futura reinserción social.
En tanto, el curso de «Gestión, reciclado y reutilización de residuos textiles» ya inició su segunda y última cohorte del año. La nueva edición comenzó el 16 de junio y reúne a 16 mujeres privadas de la libertad, dando continuidad a una propuesta que despertó un marcado interés dentro de la población alojada en el establecimiento.
Desde la Unidad 50 destacaron que continuará el trabajo conjunto con las instituciones educativas para ampliar las oportunidades de formación, consolidando espacios de aprendizaje que favorezcan la inclusión, la capacitación laboral y el desarrollo integral de las personas privadas de la libertad.