El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo protocolo destinado a reforzar la protección de la propiedad intelectual de las semillas y estima que la medida podría impulsar las exportaciones agroindustriales en más de US$4.000 millones por año.
La iniciativa, impulsada por el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca a través de la Resolución Conjunta 3/2026, establece controles sobre la identidad varietal de los granos en el primer punto de entrega. El objetivo es garantizar los derechos de los desarrolladores y obtentores de nuevas variedades vegetales.
La normativa, publicada en el Boletín Oficial, se sustenta en la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas N° 20.247 y busca fortalecer los mecanismos de verificación de la propiedad intelectual en el sector agropecuario.
Desde el Ejecutivo señalaron que los avances tecnológicos permiten identificar con mayor rapidez y precisión la variedad de las semillas, lo que aporta más respaldo a las actuaciones administrativas ante posibles infracciones.
Al presentar la medida, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni afirmó que el nuevo sistema permitirá a los productores acceder a mejores herramientas para optimizar la calidad de sus semillas y modernizar un esquema que, según sostuvo, acumula décadas de retraso.
Además, destacó que la actualización normativa podría traducirse en un incremento superior a los US$4.000 millones anuales en las exportaciones del sector.