Los elementos de ortopedia serán reacondicionados en los talleres de la Unidad Penal de Batán y luego entregados gratuitamente a empleados de comercio que los necesiten.
El Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA) suscribió un convenio con el Servicio Penitenciario Bonaerense para poner en marcha un programa de reparación y reacondicionamiento de elementos de ortopedia en los talleres de la Unidad Penal de Batán.
El acuerdo fue encabezado por el secretario general del SECZA, Guillermo Bianchi, junto a representantes del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires y del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Como parte de la iniciativa, el sindicato aportará distintos elementos de ortopedia que serán trasladados a los talleres de la unidad penitenciaria, donde serán reparados y puestos nuevamente en condiciones de uso.
Sillas de ruedas para afiliados
En esta primera etapa, el SECZA entregó sillas de ruedas para su reacondicionamiento. Una vez finalizados los trabajos, los elementos serán destinados de manera gratuita a empleados de comercio que los necesiten, facilitando el acceso a herramientas fundamentales para la movilidad y la autonomía.
Las tareas estarán a cargo de personas privadas de su libertad que participan de los talleres de la Unidad Penal, como parte de espacios de capacitación y formación técnico-práctica.
Desde el sindicato destacaron que el convenio genera un doble impacto: por un lado, permite recuperar elementos que podrán ser utilizados por afiliados que los necesitan y, por otro, brinda oportunidades de formación laboral y adquisición de conocimientos dentro del ámbito penitenciario.
Cooperación, capacitación e inclusión
El acuerdo se encuentra enmarcado en la Ley Nacional 25.855 de Voluntariado Social y la Ley Provincial 12.256 de Ejecución Penal.
Desde el SECZA señalaron que la propuesta busca promover valores como la solidaridad, cooperación, reciprocidad y beneficio mutuo, al tiempo que genera herramientas que pueden contribuir a los procesos de inclusión y reinserción social de las personas privadas de su libertad.
La iniciativa representa además una nueva acción vinculada al acceso a elementos de apoyo para personas con discapacidad, articulando el trabajo sindical con espacios de capacitación dentro del sistema penitenciario.