Alerta por el endeudamiento familiar: 9 de cada 10 consumidores no pueden pagar sus deudas

Un reciente estudio de las consultoras La Sastrería y Tres Punto Zero, dirigidas por Raúl Timerman y Shila Vilker, revela un dato alarmante: el 88% de los consumidores endeudados en Argentina enfrenta serias dificultades para cumplir con sus compromisos financieros.

En un contexto de pérdida constante del poder adquisitivo, el consumo básico ya no se sostiene con ingresos, sino con financiamiento: tarjetas de crédito, préstamos personales y ahorros se han vuelto herramientas cotidianas para cubrir necesidades esenciales.

Tarjetas de crédito: de bien de consumo a herramienta de supervivencia

El informe destaca que más del 54% de los encuestados usó algún tipo de crédito para comprar alimentos en el último mes, siendo las tarjetas de crédito el medio de pago más utilizado. Sin embargo, el 58,3% no sabe si podrá pagar esas deudas.

“La tarjeta de crédito se ha convertido en una herramienta para la subsistencia diaria”, subraya el informe, que señala cómo el endeudamiento ya no responde al consumo de bienes durables, sino a productos de primera necesidad.

Préstamos, ahorros y ayuda externa: el nuevo esquema del consumo

El relevamiento también muestra que uno de cada tres encuestados (33,1%) debió tomar préstamos para cubrir sus gastos mensuales, y un 13,4% utilizó sus ahorros. Sumando a quienes no pudieron ahorrar en absoluto, más del 70% se encuentra en una situación de vulnerabilidad financiera.

Además, en un escenario de creciente informalidad, el 40% pidió ayuda económica a familiares o amigos, mientras que un preocupante 31% recurrió a prestamistas. Solo un 11,1% cree que podrá cumplir con sus obligaciones económicas.

El consumo, de motor económico a peso insostenible

El informe concluye que el consumo familiar ya no impulsa la economía, sino que representa una carga sostenida por deuda sin respaldo.

Con los ahorros agotados, créditos al límite y préstamos informales en aumento, los hogares argentinos sobreviven a crédito, en una economía que no da señales de reactivación y donde la recuperación parece cada vez más lejana.

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