El triunfo tuvo un valor especial: no fueron solo tres puntos. Con la goleada en Mendoza, Boca cortó una racha de 12 partidos sin victorias y celebró nuevamente después de 120 días. La emoción se multiplicó con Alan Velasco, autor del tercer tanto, quien no pudo contener las lágrimas tras anotar su primer gol en el club. Habían pasado ocho meses desde su llegada y aún lo perseguía el recuerdo de un penal errado. “Muy contento con la victoria y mi primer gol con esta camiseta”, expresó en redes sociales.
El partido también dejó preocupación. En la primera parte, Leandro Paredes encendió las alarmas al tomarse el muslo derecho tras un choque. Y cerca del final, Williams Alarcón terminó con molestias por una fuerte falta de Sheyko Studer sobre su rodilla izquierda. Ambos completaron el encuentro, que terminó con un 3-0 sobre Independiente Rivadavia, aunque deberán ser evaluados en las próximas horas.