En el marco del Día de la Familia, personas privadas de la libertad alojadas en la Alcaidía Penitenciaria Batán (APB) elaboraron alrededor de 80 rosas de papel y un bizcochuelo para obsequiar a sus madres y a las madres de sus hijos que concurrieron a visitarlos en la unidad.
La iniciativa combinó creatividad y formación en oficios. Las rosas fueron confeccionadas de manera artesanal, mientras que el bizcochuelo se preparó durante el curso de cocina del Centro de Formación Laboral N.º 408, con la participación de la Sección Depósito y la Coordinación de Formación Técnica y Oficios.
También formó parte de la propuesta María de los Ángeles Pajón, tallerista del curso de Panadería y Cocineros/as para Comedores Escolares, quien acompaña a las personas privadas de la libertad en este tipo de actividades.
La directora de la APB, licenciada María Guadalupe Díaz, destacó la importancia de generar espacios que permitan vincular los conocimientos adquiridos durante la formación con experiencias concretas, al tiempo que promueven el desarrollo de habilidades a través del trabajo.
La actividad buscó poner en valor el aprendizaje, la creatividad y el esfuerzo de los participantes, además de fortalecer los vínculos familiares mediante pequeños gestos de afecto destinados a sus seres queridos.