La necesidad era golear y ser favorecido por una derrota de Benfica (le ganó a Bayern por 1 a 0), pero el equipo argentino nunca le encontró la vuelta a un rival que se cerró bien en defensa y expuso las enormes limitaciones de los dirigidos por Miguel Ángel Russo. Boca no logró ganarle a Auckland City, un equipo conformado por futbolistas amateurs.
El conjunto Xeneize quedó eliminado del Mundial de Clubes