Para ello, pide incorporar un nuevo artículo (41 sexties al Código Penal), elevando en un tercio las penas de cualquier delito del mínimo y del máximo cometido “con motivo u ocasión” del trabajo de la víctima cuando ésta sea docente, integrante del equipo de salud o trabajador del transporte público.
“Estamos frente a una escalada de violencia contra personas que prestan servicios esenciales,” sostuvo Abad. “Si no protegemos a quienes educan, curan y trasladan a la ciudadanía, el costo social se multiplica. Necesitamos vivir en una Argentina normal”, señaló.
Existe actualmente un agravamiento delictual resultando víctimas quienes prestan servicios esenciales, que padecen el accionar típico por su calidad y condición de tal. Estas conductas, atemorizan y conspiran contra la correcta convivencia de los ciudadanos y a la eficaz atención de servicios, tal como se vio reflejado en hechos de las últimas semanas.
La iniciativa destaca que la agresión a estos sectores repercute en toda la comunidad: suspensión de clases, cierre de guardias y paralización de líneas de transporte. Por eso, el proyecto plantea que cualquier lesión, amenaza, robo o daño cometido mientras la víctima desempeña —o a causa de haber desempeñado— su función reciba un castigo mayor que el contemplado hoy.
“Propongo entonces que las penas de los condenados por delitos contra trabajadores del transporte, docentes o médicos, enfermeros o prestadores de salud, se agraven respecto de sus originales, puesto que quien lo comete demuestra desprecio a quien los educa, transporta o los cura”, planteó el Senador Nacional.
Abad subrayó que el texto recoge reclamos de gremios docentes, colegios médicos y sindicatos del transporte: “Los trabajadores esenciales merecen un paraguas de protección específico. Agravar las penas es un mensaje claro: la violencia no puede ser parte de la rutina laboral”.
Para abad, “la ley debe disuadir, pero el Estado tiene que prevenir”, y no dudó en afirmar que “las escuelas, hospitales y unidades de transporte deben ser espacios seguros”.