En plena definición del Grupo C del Mundial de Clubes 2025, Miguel Ángel Russo decidió romper el silencio sobre el conflicto que involucra a Marcos Rojo en el seno del plantel de Boca. La situación del zaguero generó revuelo dentro y fuera del club, pero el entrenador eligió no entrar en detalles y dejó claro que no es momento de desviar la atención del equipo.
“Son cuestiones personales. Hablaré cuando considere oportuno. No es ahora”, afirmó con firmeza en la conferencia de prensa previa al choque decisivo ante Auckland City.
El técnico, que transita su tercer ciclo en el club, se mostró molesto por la insistencia con el tema y pidió concentración: “No leo, no escucho, no tengo redes sociales, así que no sé qué dicen. No tengo tiempo”.
Luego, completó con una frase que buscó bajar la tensión: “Está todo bien. No voy a seguir hablando del tema”. Con estas palabras, Russo buscó poner fin a las especulaciones y enfocarse en el duelo que definirá la clasificación del Xeneize a octavos de final.