La medida de fuerza se enmarca en el plan de lucha impulsado a nivel nacional por la Federación de Trabajadores Nodocente (FATUN) y los distintos gremios docentes del país, impactando en más de 50 universidades públicas.
En la ciudad, la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Mar del Plata (APU) y la Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM) confirmaron su adhesión a la medida de fuerza. La secretaria general de APU, María Victoria Schadwill, sostuvo que la decisión responde a la necesidad de continuar con la lucha en defensa de la universidad pública, los salarios y las obras sociales. “El año pasado, la comunidad universitaria, con el apoyo de la sociedad, protagonizó dos movilizaciones históricas. Estamos convencidas y convencidos de que este año volveremos a ser un ejemplo de lucha en defensa de las instituciones del Estado”, afirmó.
En relación con la grave crisis presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales, Schadwill denunció que “el año pasado perdimos un 35% de poder adquisitivo” y que la UNMDP ha recibido “un tercio menos de presupuesto que en diciembre de 2024”. Además, advirtió que “el gobierno tiene que dejar de organizar estafas y comenzar a atender la crítica situación que atraviesan nuestras universidades”.
Con este panorama, el inicio del ciclo lectivo en la UNMDP se verá marcado por un nuevo conflicto gremial, en el marco de un contexto económico y político que continúa generando incertidumbre en la comunidad universitaria.