Este lunes comenzó en Mar del Plata la filmación de La pistolera (la leyenda de Pepita), una biografía que narra la vida de Margarita di Tulio, conocida como Pepita, y que tiene como protagonista a Luisana Lopilato. La primera jornada de grabación estuvo llena de emoción y ya dejó ver algunas imágenes que están causando revuelo en las redes.
Las escenas iniciales se filmaron en las cercanías de la Unidad Penitenciaria de Batán, con cortes intermitentes en el tránsito para facilitar el trabajo del equipo. Luego, el rodaje se trasladó a la zona de 515 (Circunvalación) y Esteros del Iberá, donde se continuaron grabando escenas clave.
En las primeras imágenes compartidas, se puede ver a Lopilato vestida con un batón rosado y botas estilo bucanera, recreando la vestimenta de Pepita, la famosa “Reina del Hampa marplatense” de los años 80. La actriz estuvo acompañada por un gran equipo técnico que cuidó cada detalle para dar vida a esta historia.
La película, dirigida por Lucía Puenzo, se centra en la figura de “Marga”, una criminal que revolucionó el mundo de la prostitución en Argentina al rescatar y empoderar a mujeres víctimas de trata. La historia se vuelve aún más impactante tras un triple crimen en defensa de su familia en 1985, evento que la convirtió en una leyenda y en un ícono popular.
El elenco principal está integrado por Luisana Lopilato y Alberto Ajaka, junto a destacados actores como Charo López, Camila Peralta, Claudio Tolcachir, Esteban Bigliardi, Gustavo Bassani, María Riot, Marcelo Subioto, Katrina Punk, Eliana Quilla y Lautaro Bettoni.
Las redes sociales de Lucía Puenzo y Claudio Tolcachir ya compartieron adelantos del proceso de filmación, en el que Lopilato también participa como productora.
Desde el Municipio de Mar del Plata informaron que el equipo de producción está compuesto por aproximadamente 100 personas y que la filmación tendrá un costo estimado de 140 millones de pesos durante su estadía en la ciudad. La grabación se extenderá hasta el 12 de mayo, dejando una huella importante en la “Pepitamanía” que ya se vive en Batán.