Consejos para evitar la intoxicación con monóxido de carbono
El envenenamiento con monóxido de carbono puede ser algo más común de lo que se imagina. Esta sustancia -enemiga silenciosa- no puede ni verse, ni olerse, ni sentirse. Por ello es que resulta tan peligrosa en ambientes cerrados.
Cada año se escuchan lamentables noticias sobre la muerte de personas víctimas del monóxido de carbono. Por ello es tan importante percatarse de no estar respirándolo de manera accidentada.
Síntomas de intoxicación por monóxido de carbono
Entre los principales síntomas están: dolor de cabeza, mareos, somnolencia, debilidad, cansancio, náuseas/vómitos, pérdida del conocimiento y/o convulsiones, palpitaciones, dolor de pecho.
El punto más extremo es la posibilidad de sufrir un paro cardiorrespiratorio.
Frente a una situación así, se recomienda trasladar a la persona de inmediato a un lugar donde pueda respirar aire fresco y llamar a emergencias (107) o ir al centro de salud más cercano.